Los comercios del centro de Fuengirola unificarán la imagen de los toldos y cortavientos gracias a la instalación de una nueva estructura

La iniciativa municipal ha contado con la colaboración de la Agrupación de comerciantes de calle Moncayo que ha realizado el proyecto de estas nuevas estructuras. La concejala de Ocupación de Vía Pública del Ayuntamiento de Fuengirola, Justina Martín, ha presentado hoy junto a los comerciantes de calle Moncayo el nuevo modelo unificado de estructuras que se ha comenzado a instalar en las fachadas de los establecimientos de restauración de esta céntrica calle de la ciudad.

Este proyecto persigue, por un lado, el embellecimiento de la zona tras las obras de remodelación que han concluido recientemente y por otro, conseguir, cuando hace buen tiempo, dar más luminosidad a las calles y, con climatología adversa, que todos los toldos extendidos tengan la misma alineación.

Martín ha informado de que “el Equipo de Gobierno de PP entendía que una vez remodeladas las calles del municipio tenía una asignatura pendiente, intentar homogeneizar en la medida de lo posible toda la ocupación de vía pública. Al principio lo que pretendíamos era muy complicado porque intentamos compaginar la instalación en la calle de mesas y sillas con el transito de peatones que pasean por ellas. Gracias a la gran colaboración de los comerciantes y restauradores con el ayuntamiento se ha podido poner en marcha esta iniciativa. Ellos han logrado hacer las cosas muy sencillas cuando eran muy complicadas”.

“Realmente lo que pretendemos es homogeneizar la vía pública y conseguir que una vez recogidos los toldos y cortavientos la calle quede diáfana. Los propios comerciantes presentaron un proyecto en el que se compagina la estructura fija con elementos móviles de forma que se deje la vía completamente libre una vez cierre el local”, ha destacado la edil. Una situación que contrasta con la imagen anterior de estructuras fijas que no se desmontaban por su complejidad de un día para otro.

Martín ha explicado que  se implantará en toda la calle e incluso en el resto de vías de la zona centro. “Los propios comerciantes nos solicitaron que aprobásemos la propuesta en Junta de Gobierno Local”.

Se trata de una estructura de hierro con una cubierta superior de policarbonato y una cubierta inferior en láminas de madera. La estructura se divide en dos partes, una fija aérea anclada a la fachada que llega hasta la mitad del aprovechamiento y un toldo que parte de la propia estructura y que cubre la totalidad de la ocupación permitida en la parte frontal. En líneas generales, la estructura partirá de una medida estándar de 1,60 centímetros de fondo por lo que tenga cada establecimiento de fachada.

Del mismo modo, para el anclaje de los toldos y cortavientos al suelo, se ha propuesto un dispositivo, patentado por lo propios comerciantes, que consiste en un tubo de acero inoxidable con un diámetro de 6 centímetros que quedará completamente integrado en el suelo para que quede lo menos visible.

 “Este sistema va a permitir enganchar un mosquetón para tensar el toldo y quede rígido. Así una vez se retiren los toldos se taparan los boquetes donde se enganchan, gracias a que este mecanismo incorpora un tapadera, para que no haya peligro que alguien tropiece”, ha explicado la edil.

Martín ha comentado que los colores de los toldos dependerán de la elección de los propios restauradores aunque tendrán que ajustarse a lo estipulado en la Ordenaza de Vía Pública que está en vigor (blanco-crudo, burdeos, beig, burdeos/crudo a rayas, burdeos/beig a rayas y marrón/beig a rayas).

Para finalizar la concejala ha indicado que “a partir de ahora las estructuras que se van a permitir en el centro van a ser estas. Aunque eso sí, el comerciante que no pueda hacer frente a la inversión en estos momentos debe saber que lo único que esta permitido es poner mesas y sillas con parasoles en color crudo”.

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