Fuengirola cuenta desde hoy con tres nuevos Hijos Adoptivos

Francisco Alcázar, José Vera y Miguel Rodríguez han recibido el homenaje del pueblo de Fuengirola en un acto celebrado en el Palacio de la Paz

Francisco Alcázar, Miguel Rodríguez y José Vera son desde hoy nuevos Hijos Adoptivos de Fuengirola tras el acto celebrado en el Palacio de la Paz, donde la alcaldesa, Esperanza Oña, les ha otorgado la medalla de la ciudad y han recibido el sincero homenaje del pueblo de Fuengirola.

El reconocimiento a estas tres personas se ha realizado a tenor de su amplia trayectoria profesional, su dilatada residencia en nuestra ciudad, el cariño y compromiso mostrado en repetidas ocasiones por la ciudadanía hacia ellos y sus cualidades humanas y personales, que les han llevado a recibir el cariño, respeto y la simpatía de los ciudadanos del municipio.

Francisco Alcázar Navarro es uno de los profesores más antiguos de la ciudad. Director del colegio San Francisco de Asís, en su dilatada trayectoria profesional ha formado a numerosos fuengiroleños. La moción presentada argumenta su nombramiento con fragmentos de un artículo publicado en prensa por el también maestro Juan Leiva, que describe a Alcázar como "una figura fundamental del último medio siglo de nuestra ciudad siendo, nada más y nada menos, que un maestro de escuela". Alcázar, siendo en 1956 primero de su profesión, eligió como destino para impartir la enseñanza Fuengirola. Una ciudad en la que sólo se impartía enseñanza primaria y donde la falta de recursos impedía a los niños seguir estudiando. Por este motivo, Don Francisco Alcázar comenzó a preparar por su cuenta a los alumnos que querían seguir estudiando bachillerato o estudios superiores. Una labor que le honra dada la precariedad de la paga de los profesores en la época. "Gracias a él, los primeros fuengiroleños sin recursos acabaron siendo médicos, abogados, arquitectos o maestros", reza la moción, que continúa afirmando que "Don Francisco ha plantado la semilla del saber en miles de nuestros vecinos y les dio la oportunidad de ir más allá de los que jamás pensaron educativamente hablando".

José Vera Guerrero ha estado al frente de la Policía Local de Fuengirola durante más de treinta años y ha vivido en primera persona la transformación de Fuengirola de pueblo a ciudad. La propuesta de su nombramiento recuerda que es natural de Tolox y que, tras iniciar su carrera profesional sirviendo 10 años en Marruecos, volvió a Málaga, donde se casó con su actual esposa, con la que pasó una luna de miel inolvidable en Fuengirola, ciudad de la que ya no se volvió a separar. En junio de 1971 comenzó su andadura como Jefe de Policía Local de la ciudad, en una época en la que carecían de medios, la plantilla era realmente escasa y debían además cubrir las competencias de bomberos y Policía Nacional, ya que no existían dichos cuerpos. No sólo ejerció con diligencia su labor en la Jefatura, sino que además fue durante años profesor de gimnasia del instituto de Fuengirola y entrenador del Club de Balonmano Los Pacos, algo que le costaba dinero de su propio bolsillo. Vera creó la Coordinadora de Ayuda al Necesitado de Fuengirola, institución benéfica que, en colaboración con Radio Comarcal, puso en marcha sucesivas campañas de Navidad y que constantemente veló por el bienestar de los más desfavorecidos. Su lealtad al cargo se llevó a cabo a plena satisfacción de los que eran sus superiores ya que, tanto Don Clemente Díaz, como los posteriores alcaldes y la actual regidora, Esperanza Oña, firman su adhesión a la propuesta del presente nombramiento destacando su cercanía con los ciudadanos de Fuengirola y su ánimo de colaboración permanente para solucionar los problemas de todo tipo. Asimismo, obtuvo la máxima categoría que otorga el Cuerpo de Policía Local de Fuengirola según los premios, distinciones y condecoraciones que establece su régimen interno.

Miguel Rodríguez Ruiz ha dedicado más de 26 años a la actividad empresarial en Fuengirola al frente del Grupo Myramar, que ha sido una gran fuente de empleo en la ciudad. El expediente de su nombramiento recuerda que "una ciudad se construye entre todos, pero si la ciudad no cuenta con empresarios con pujanza y valor que apuesten por ella poco se puede hacer. Don Miguel Rodríguez Ruiz tenía toda la Costa del Sol para desarrollar su labor profesional, pero eligió Fuengirola... Es una persona responsable al extremo. Tanto como para poner su nombre a su empresa, para que todo el mundo sepa quién hay detrás y quién es el responsable último de lo que en ella ocurre. Honesto consigo mismo y con la ciudad de Fuengirola, en la que adquirió terrenos que nunca vendió porque él no quería especular, sino invertir y ver crecer el lugar donde había trasladado su empresa". Un rasgo de su personalidad que le llevó a ceder a Fuengirola los 75.000 metros cuadrados de terreno junto al mar que poseía junto al castillo Sohail a cambio de construir en otro sitio. No construyó allí más que por su sentido ético del trabajo y por el compromiso alcanzado con la ciudad. Su visión le llevó a granjearse el afecto de los fuengiroleños y a apostar por la construcción de viviendas de renta libre y de protección oficial, además de hoteles y a la creación del centro comercial Miramar. Según estudios de mercado, cada año 4.000 millones de pesetas volaban de Fuengirola a centros comerciales de otras ciudades. Hoy, 180 empresarios, el 35% de ellos de la localidad, emplean a mil personas en un centro comercial de Fuengirola donde un 55% de clientes son foráneos.

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