Concluye la reordenación del tráfico en Torreblanca, que regula la circulación de cerca de un centenar de calles

El pasado fin de semana entró en funcionamiento la cuarta y última fase, consensuada con los vecinos a través de distintas reuniones. En total se han introducido o modificado unas 700 señales de tráfico

El concejal de Seguridad Ciudadana, Rodrigo Romero, acompañado por el Inspector Jefe de Atestados, Camilo Ferrero, ha informado hoy de la conclusión y puesta en funcionamiento de la cuarta fase de la reordenación del tráfico en Torreblanca, que pone fin a la completa reestructuración efectuada por la Policía Local y consensuada con los vecinos de la zona. En total, la reordenación abarca a cerca de un centenar de calles y ha requerido la instalación, renovación o modificación de unas 700 señales de tráfico. 

Romero ha informado de que ya se han colocado las 110 señales viarias necesarias para la puesta en funcionamiento de la cuarta fase, de las cuales 80 han sido señalización nueva y 30 corresponden a sustituciones o cambios de señales que se encontraban obsoletas. Salvo pequeñas actuaciones, la única obra de envergadura que queda por ejecutar es la creación de una rotonda reguladora del tráfico en la avenida de Carvajal, que mejorará notablemente la seguridad vial en el acceso y salida de Fuengirola por la antigua N-340 y la entrada de miles de vecinos a sus respectivas urbanizaciones.

Con respecto a los cambios efectuados en la cuarta fase, Romero ha señalado que siempre se ha perseguido una mejora del tráfico rodado con el punto de vista puesto en la seguridad vial. Además, ha añadido que “siempre se ha contando con el consenso de los vecinos, a los que hemos atendido en varias reuniones, unificando sus peticiones y llevando a cabo aquellas que eran viables desde un punto de vista técnico y de seguridad y que aportaban una mejora colectiva al proyecto”.

El edil ha recordado que esta última fase, que engloba unas 20 calles en la zona más oriental de Torreblanca, “era la zona más compleja, al tener sólo una calle de subida y otra de bajada, por lo que ha sido más difícil consensuar una estrategia única”. Finalmente, tras una reunión con unos 80 vecinos, se eligieron a unos representantes que dieran una propuesta unificada por escrito, por lo que se hicieron algunas pequeñas modificaciones sobre el plano inicial, siempre contando con visto bueno desde la planificación técnica. “El resultado global ha sido excelente y siempre persiguiendo el interés general”, ha declarado Romero.

Por su parte, Camilo Ferrero ha explicado los pormenores de la cuarta fase, cuya entrada queda por calle Azucena y su conexión con Castaños y la salida por la calle Gorriones. Además, se ha introducido el doble sentido en algunas calles del interior en las que se podía técnicamente y suponía alguna mejora. La más destacada ha sido el cambio a doble sentido de las calles Pino y Lila, que permiten acceder a la zona del parque de las Presas, comunicando de forma más efectiva con el resto de Torreblanca. 

“Se han cuidado algunos detalles para evitar largos desplazamientos de los vecinos. Así, algunos verán recortado el tiempo de acceso a sus viviendas o de salida de la urbanización, mientras que los que más alargan su trayecto sólo tendrán que extenderlo en 3 o 4 minutos. Un tiempo que no es muy significativo teniendo en cuenta la mejora de la seguridad vial en la zona”, ha explicado Ferrero.

 

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