Fuengirola muestra su apoyo a las Hijas de la Caridad de la ciudad para que permanezcan en el municipio

La Corporación Municipal del Ayuntamiento de Fuengirola ha mostrado en pleno su máximo apoyo a las Hijas de la Caridad de la ciudad para que permanezcan en el municipio ante la decisión expresada por la visitadora provincial de Granada de trasladar a las cinco religiosas que quedan en el colegio María Auxiliadora. Esta decisión provocaría que a partir del mes de septiembre se tuvieran que instalar en su nueva

ubicación fuera de la localidad. La concejala de Educación, Carmen Díaz, ha comunicado que la pasada semana recibieron en la Alcaldía la visita de Sor Mercedes González e Inmaculada Gámez, directoras Espiritual y Pedagógica, respectivamente, de este colegio concertado para comunicarles esta situación, que "no ha sido bien acogida por la comunidad educativa del centro ni, por supuesto, por los padres ni los ciudadanos del municipio". Según ha comunicado la edil, se ha emprendido una recogida de firmas en la ciudad que cuenta con el respaldo de muchos colectivos de Fuengirola, ciudadanos, miembros de las Hermandades y Cofradías, párrocos, antiguos alumnos y padres y madres del colegio, directores de otros centros educativos, entre otros, para que esta medida no se haga efectiva. Las Hijas de la Caridad, independientemente de por su labor religiosa y educativa, siempre se han caracterizado por realizar un intenso trabajo social en Fuengirola. Esta dedicación y trabajo le valieron el reconocimiento público del Ayuntamiento en el año 2002, ha resaltado la edil.La Hijas de la Caridad llevan en Fuengirola desde el año 1945. Vinieron para hacerse cargo del único establecimiento sanitario que había, el conocido popularmente como el "hospitalillo". Llegaron con la única misión de hacerse cargo de cuidar de la salud de los fuengiroleños y de ayudar a los más necesitados, ha explicado.Tras varios años se instalaron de manera definitiva en la ciudad y crearon un colegio para niños de familias con escasos recursos. Más adelante, en 1954, la cesión por parte de los Condes de San Isidro de su magnífica casa solariega, ubicada en calle Marbella, permitió que el "colegio de las monjas", como se le conoce coloquialmente, se asentase en Fuengirola permitiendo que muchas generaciones de fuengiroleños se hayan formado a manos de las Hijas de la Caridad.Durante todo este tiempo estas "hermanas" no sólo se han dedicado a la educación y a labores religiosas sino que han participado de forma activa en la vida del municipio realizando un intenso trabajo social. Así que, como representantes del Ayuntamiento, ha apuntado la edil, "no tenemos más que palabras de agradecimiento a su trabajo. En el 2002 este pleno les devolvía el cariño que ellas habían mostrado dándoles un reconocimiento público a su labor".Además, Díaz ha recordado que desde hace cuatro años vienen cediendo al Ayuntamiento las instalaciones educativas para la realización de la Escuela Municipal de Verano. Por este motivo, el pleno ha aprobado por unanimidad la moción propuesta por el Grupo Municipal Popular en la que se insta a Sor Mª Luisa Serrano, visitadora provincial de las Hijas de la Caridad a que reconsidere la decisión adoptada y en la que también se pide que deje que las cinco religiosas que están en el centro educativo sigan viviendo en la ciudad.Por último, la edil ha destacado que de las cinco Hijas de la Caridad que aún quedan en el colegio, al menos tres, llevan entre 30 y 40 años en la ciudad, formando parte de la vida de Fuengirola.

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