El Secretario de Acción Exterior del PSOE-A se interesa por la situación del histórico Centro “Niños de la Guerra” española en Moscú

La asociación ya no percibe ayuda del Gobierno español y corre el riesgo de tener que cerrar por problemas económicos

El Secretario de Acción Exterior del PSOE-A ha aprovechado su estancia por motivos laborales en la capital de Rusia para visitar el histórico centro conocido como de los "Niños de la Guerra" española e interesarse por la situación que pasan desde hace algún tiempo debido a los problemas económicos que atraviesan.

"Este Centro es mucho más que un lugar de encuentro, en él se llevan a cabo actividades culturales de diversa índole, que lo convierten en un corazón español en el centro de la capital rusa", ha señalado García León.

El Ayuntamiento de Moscú cobra un alquiler por debajo de los precios del mercado, pero los gastos de mantenimiento son bastante altos y la retirada de las ayudas públicas que han percibido desde hace años del Gobierno español pone en peligro la existencia de esta importante embajada cultural en el este de Europa.

Garantizar la supervivencia del Centro Español en Moscú, que durante décadas ha congregado a los "niños de la guerra" (los miles de menores que se enviaron como refugiados a Rusia durante la Guerra Civil para evitarles el dolor de la contienda, pero que hubieron de sufrir la guerra mundial y la dictadura comunista sin posibilidad de regresar a su país) y a sus descendientes, mantiene viva la memoria del sufrimiento infantil durante cualquier guerra y supone para nuestro país la posibilidad de contar con un importante centro de hermanamiento y divulgación de la cultura española en Moscú; por eso, García León desea transmitir la preocupación de nuestros compatriotas e informar de la grave situación en la que está el Centro a las instituciones que corresponda.

El Centro "Niños de la Guerra" permanece activo gracias al esfuerzo de los más de 150 "niños", ya ancianos, que aún mantienen viva nuestra memoria, y "gracias también al amor y la dedicación de sus hijos y nietos, que conservan y transmiten un profundo vínculo emocional con nuestro país, con nuestra cultura, nuestra lengua y nuestra historia, que son las suyas y que nuestros gobiernos nunca habían dejado de avalar con pequeñas ayudas económicas que suponían una gran inversión y que subsanaban, sólo en parte, la enorme deuda que nuestro país contrajo con estos niños forzados al exilio", ha comentado Javier García León.